LA GRANJA DE SAN ILDEFONSO

LA GRANJA DE SAN ILDEFONSO SEGOVIA

LA GRANJA DE SAN ILDEFONSO SEGOVIA

EL PALACIO REAL DE LA GRANJA DE SAN ILDEFONSO HA SIDO LA RESIDENCIA DE LA FAMILIA REAL ESPAÑOLA Y ESTÁ CONSTRUIDO EN LA LOCALIDAD DE SEGOVIA.

El Palacio Real de La Granja de San Ildefonso está situado en la parte norte de la sierra de Guadarrama, se encuentra relativamente cerca de Segovia (a unos 13 kilómetros) y de Madrid (a unos 80 kilómetros) El nombre viene de que antiguamente había una granja que era cuidada por los monjes jerónimos que vivían en el Monasterio de “El Parral” cerca de este lugar.

UN POCO DE HISTORIA SOBRE EL PALACIO REAL DE LA GRANJA DE SAN ILDEFONSO

La historia de la Granja de San Ildefonso comenzó en 1721 cuando Felipe V adquirió el edificio de los Jerónimos, a raíz de esto Teodoro Ardemans por el encargo del mismo Felipe V comenzó a construir un palacio de pequeñas dimensiones cerca del antiguo claustro (hoy en día ese claustro es el Patio de la Fuente).

Cuando el rey regresó al trono planteó una idea que en poco tiempo se convirtió en necesidad… crear una residencia de verano para toda la corte. Esta idea se comenzó a llevar a cabo en 1725 cuando comenzaron las obras, terminaron en 1732 con la construcción del patio de coches que fue diseñado por el famoso arquitecto de la época Procaccine, este patio de coches hoy en día se útiliza para que los visitantes acudan al lugar. Una vez la obra fue finalizada, Procaccine comenzó con el proyecto que hoy en día es el Patio de la Herradura, al lado del actual acceso a los jardines.

El Palacio Real de La Granja de San Ildefonso tiene una gran fachada que da a unos jardines, el cuerpo central de esta fachada fue obra del arquitecto Juvarra y del que fue su discípulo Sacchetti. Todo el interior del Palacio Real de La Granja de San Ildefonso fue decorado con una enorme suntuosidad, una imagen tal y como en aquella época le gustaba a las casas reales europeas proyectar hacia el exterior.

LA CATÁSTROFE DE UN INCENDIO EN EL PALACIO REAL DE LA GRANJA DE SAN ILDEFONSO

A las diez y media de la mañana del 2 de Enero de 1918 comenzó un incendio en el Palacio Real de la Granja de San Ildefonso, esta noticia se recibió en la prensa y la radió relató que se había declarado un violento fuego en el Palacio Real de La Granja de San Ildefonso. Según relataba la crónica a las cinco de la tarde del mismo día las llamas de enorme altura amenazaban con destruir la totalidad del bello edificio.

El día 3 de Enero el periódico “El Norte de Castilla” reprodujo de forma telegráfica en la primera página las noticias que había recibido. Estas noticias hablaban de que había mucha confusión todavía y que las noticias del Ministerio de la Guerra llegaban con cuentagotas porque los accesos a el Palacio Real de la Granja de San Ildefonso estaban prácticamente en su totalidad taponados por la enorme nevada que había caído y ni los corresponsales de los distintos medios de comunicación ni los fotógrafos podían acceder a la zona. Ni siquiera el propio Rey de España era capaz de atravesar Navacerrada para ir a comprobar los daños.

Al no haber fotografías del Palacio Real de la Granja de San Ildefonso el diario optó por ilustrarla con un dibujo del mismo Palacio. Las primeras fotografías que se publicaron fueron una semana después las que realizó Tirso Uturbe, en ellas se puede apreciar el Palacio Real de la Granja de San Ildefonso y las llamas que en ese momento lo consumían.

El personal que el rey tenía contratado se jugó la vida intentando conseguir la extinción del fuego, este fuego duró dos días y dos noches y hubo pequeños focos ardiendo hasta el 10 de Enero. Cuando se estudiaron los daños lo primero que se hizo fue estudiar el estado de algunos muros, algunos de ellos al estar muy afectados fueron derribados.

Las pérdidas fueron cuantiosas, los edificios de la parte que daban a los patios de la Botica, la Parra, la Tapicería y el Patio de Coches subieron unos daños enorme causados por el fuego. Las mayores pérdidas fueron en cuanto a tesoros y obras de arte, la mayor parte de los cuadros que estaban en las distintas estancias afectadas fueron destruidos por completo. De la Real Colegiata se pudo rescatar algún objeto pequeño de valor que fue transportado, entre estos objetos destacamos la cruz que desfilaba en la procesión del Corpus Christi.